Guggenheim: las lecciones del pasado escritas en el metal de Bilbao
Cuando se habla de Guggenheim, prácticamente todos vislumbran la silueta del Museo Guggenheim Bilbao. La palabra “Guggenheim” condesa el asombroso proceso de transformación que vivió la capital vizcaína a finales del siglo pasado, tras la grave crisis industrial que atravesaba la ciudad. Para quien no lo conozca, este templo de arte contemporáneo forzado en titanio fue diseñado por el arquitecto Frank Gehry con un diseño vanguardista. Aunque hoy en día la familia Guggenheim sea conocida por las colecciones de arte y la filantropía, ya que, disponen de otro museo en la Quinta Avenida de Manhattan en Nueva York, el origen de esta familia estadounidense está cimentada en la industria minera y metalurgia.
El germen de todo ello fue Meyer Guggenheim, un sastre suizo de origen judeoalemán que nació en Suiza en 1828, y que cruzo el océano para cristalizar el “sueño americano”. Gracias a su visión empresarial y aciertos en las inversiones estratégicas que realizó pudo aprovechar el periodo de mayor transformación de la historia estadounidense para amasar una fortuna desorbitada. Hecho que a la larga le permitiría ser conocido como el patriarca de la familia Guggenheim.
En 1889, 40 años más tardes de llegar a la tierra prometida, Meyer construyó su propia fundidora en Colorado, bautizada como la Philadelphia Smelting. Durante la última década del siglo XIX y las primeras del XX, el imperio de Guggenheim estaba secundado por el éxito de sus minas y fundiciones, donde el control del American Smelting and Refining Company fue su máximo exponente.
Se podría decir que mientras Henry Ford fabricaba coches en serie en Detroit, los Guggenheim convertían silenciosamente la minería en una actividad de producción en masa.
El enfoque hacia los recursos naturales de la familia Guggenhein nos lleva directos hasta a su fuerte presencia en Latinoamérica. Principalmente estaban vinculados a EE. UU., México y Chile. El movimiento empresarial de la familia Guggenhein venía precedido de un interés sostenido por los nitratos. Antes de las minas terrestres, desde mediados del siglo XIX los nitratos se lograban de un grupo pequeño de islas frente a las costas de Perú, llamadas Islas Chinca. Durante siglos las islas estaban habitadas por bandadas de piqueros, cormoranes, pingüinos y focas. El guano es el sustrato resultante de la acumulación masiva de excremento de........
