Tres horas de apagón serían un “logro”: las contradicciones del discurso de Díaz-Canel
Este lunes hizo uso de la palabra el ciudadano que, por ocupar los cargos de Primer Secretario del único partido y Presidente de la República, se supone que fuese el supremo detentador de la autoridad en Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez. No obstante, para los lectores foráneos conviene aclarar que ese mismo señor, todo el tiempo, reconoce que hay una autoridad superior a la suya: la del general de ejército Raúl Castro, a quien él atribuye el título no oficial de “Líder de la Revolución”.
El marco adecuado para la peroración fue la inauguración del I Coloquio Internacional Fidel: legado y futuro, que tuvo lugar el 10 del corriente en el habanero Palacio de las Convenciones. Como dato curioso que nos indica cómo evalúan los propagandistas del castrocomunismo las palabras de sus jefes, conviene mencionar que en Cubadebate, la “muela” de Díaz-Canel (como se diría en lenguaje popular cubano) no recibió la calificación de discurso o alocución, sino la de “conferencia magistral”.
Quien lea el texto completo solo atina a quedarse pasmado ante la inagotable capacidad de los jerarcas cubanos de hoy (en este caso, de quien ocupa la cúspide de la pirámide burocrática del castrocomunismo) para repetir una y otra vez los mismos lugares comunes; para actuar como si ellos mismos y sus compinches nada tuviesen que ver con la situación catastrófica en la que está sumida la desdichada Cuba de hoy.
Verdad es que hay que reconocer que el orador hablaba para un público especial: integrantes de los que en China, en los tiempos del “Gran Timonel” Mao, recibían la........
