Lo de la zona gris
1- La IA ha aparecido antes de tiempo. Es decir, antes de ser algo fiable, obediente y positivo. Es decir, que la IA ha creado grandes expectativas –y, por ello, grandes inversiones–, que pueden no verse confirmadas. Por eso mismo, la salida a bolsa de estas empresas puede suponer un pufo histórico. La alarma y la petición de una regulación planetaria, por parte de las grandes empresas, puede suponer paralizar esas salidas a bolsa, como poco, y una socialización de las pérdidas –la socialización de las deudas, pero no de los beneficios, es una constante desde Thatcher; emitir esos chalecos salvavidas para quien navega en yate, es, desde hace décadas, una de las funciones del Estado neoliberal, también llamado capitalismo PCUS, en un sentido homenaje al tipo de economía regulada que precisa más y mayor y más constante regulación: la economía desregularizada–.
2- La reciente polémica sobre la amenaza de la IA, iniciada y desarrollada por las empresas de IA es, por todo lo anterior, una fabulosa zona gris. Algo imposible de evaluar con nitidez.
3- Se denomina guerra gris, o guerra de zona gris –a partir de ahora ZG–, a la combinación de posibilidades –un combo fabuloso: ciberataques, desinformación, sabotaje, presión económica o energética, instrumentalización de migraciones, maniobras militares, incursiones militares, bloqueos militares, interferencias políticas o electorales; seguramente me he olvidado de otras 34.639 posibilidades– que se sitúan entre la paz y la guerra y que intentan debilitar a un sujeto, sin recurrir a la guerra de toda la vida. La ZG es algo poco claro y difícil de describir. Es una ZG la explosión del Nord Stream. Y los drones sobrevolando Estados bálticos, balcánicos y Alemania. Por lo mismo es una ZG el conflicto planteado en la IA por los fabricantes de IA. Es pura ZG la normalidad democrática en regiones y en Estados polarizados por el uso de la mentira y la desinformación –en España, la política y la información son ZG; la ZG es, de hecho, la especialización, el monocultivo, el único conocimiento de las derechas españolas y catalanas; es la manera en la que también habla el deep State cuando nos habla; y cuando nos grita, a través de un moderno golpe de Estado, un golpe ZG, judicial, confuso, efectivo, nebuloso–.
4- Fenómenos de ZG incompresibles, difíciles de comunicar, de analizar, de describir, en el afuera reciente. Una manita/cinco.
5- Von der Leyen ha aludido a la creación de “algo” –es decir, una ZG– que complementaría a la OTAN, actualmente una ZG como una casa. Sería “algo” integrado por los Estados de la UE, UK, Noruega, Canadá y Ucrania. Ese “algo”, complementario a la OTAN, sería una especie de artículo 4 europeo. Es decir, un indicio de que la OTAN ya no es fiable en caso de ataque a un territorio europeo. Además, sería “un mecanismo europeo adicional para la ZG” –vamos, los sabotajes, ciberataques, drones, etc.–. Y todos estos “algos” son la orientación de que estamos ya en conflicto ZG –verbigracia: Francia parece haber activado un plan para proteger infraestructuras críticas ¿nucleares? frente a Rusia; Dinamarca ha anunciado hace escasas horas que sus servicios de inteligencia han detectado, con sus antenitas, proyectos de agresión rusa a los Estados bálticos–. El lector de esta sección sabe que políticos –esas ZG– y mandos militares europeos prevén la guerra abierta con Rusia –otra ZG– para 2028-30. Así, tan alegremente. Y, parece ser, vamos progresando adecuadamente. Con acopio de ZG.
6- Canadá sigue con su affaire europeo. Una historia de amor que solo verbaliza con claridad una de las partes, en la voz del primer ministro canadiense, Mark Carney, que le da sentido. En estos términos: la cosa sería a) un próximo orden mundial justo, estable, próspero, b) la unión del pack seguridad y el pack economía –Canadá aportaría a la UE hidrógeno, gas natural licuado, IA, telecomunicaciones, defensa–. El reto de esta unión sería aportar un modelo de globalización –chachi, se supone– enfrentado al modelo soberanista de las nuevas derechas, evitar la instrumentalización del comercio internacional y los ataques híbridos / la ZG. La UE, a su vez, es menos extrovertida y dice poco. La UE es, snif, una ZG.
7- Asamblea General de la ONU. Es una asamblea simbólica. Es decir, que todo el mundo acude ahí a gesticular símbolos, lo que puede ser un indicativo de que ya no existen, propiamente, las RRII, sino un primitivo uso de símbolos. El uso de símbolos, de posicionamientos simbólicos, es, por otra parte, algo propio de las instituciones y los matrimonios terminales. En el mundo están pasando cosas. Grises. Por lo que es difícil dibujarlas. Lo único cierto es que no transcurren en la ONU. Sucede un poco lo que sucedió con la........
