Lo de la policía
1- Una frontera es, como casi todo, una convención. No hay ninguna razón para respetarla. Salvo esa, la convención. Cuando un orden internacional desaparece, por eso mismo, desaparecen todas las convenciones de ese periodo. Entre ellas, las convenciones que volvían certeras, incuestionables, severas e inviolables esas líneas de puntitos denominadas fronteras.
2- Sobre el pitote ante el fin de la convención de las fronteras, que no es otra cosa que el pitote ante el fin del orden internacional post-1945. Es generalizado. Rusia e Israel, si se fijan, lo practican de forma natural, como la calistenia. En EEUU, por ejemplo, desde enero se ha prescindido de la convención venezolana de su frontera, de manera que EEUU la ha traspasado, en modo previo a 1945, y se ha quedado todos los recursos naturales del artista anteriormente conocido como Venezuela –lo que, tal vez, puede aliviar de alguna manera el pago de la guerra de Irán, por cierto, si pensamos que EEUU, como Rusia con Ucrania, paga su guerra vía inflación, esa locura–. Esta pasada de invadir terceros Estados, desprovistos de frontera, no es un hecho puntual. EEUU ha explicitado al mundo que tiene libre acceso a 18 Estados latinoamericanos. Antes, fronteras, hoy el súper de EEUU, donde pillar recursos. Se dice rápido. El conflicto con Irán, a su vez, no es otra cosa que la desintegración de la convención fronteras-de-Irán –ah, novedades: EEUU ha conseguido hace escasas horas pasar por Ormuz una cantidad de barriles de petróleo casi similar a la usual de antes de la guerra; pero aquí se acaban las similitudes, que cada barril iba a 95$ y todo el conjunto iba escoltado por chorrocientos buques de guerra, tras sendos bombardeos de la zona con misiles ya escasos y carísimos; esto es, EEUU domina otra frontera; pero poco, de manera antieconómica y poco sostenible; es decir, no domina otra frontera–.
3- Pero la pérdida de las convenciones de lo que anteriormente era una frontera ha llegado también a Europa. Este verano, por ejemplo, se ha ido al garete, en diversos frentes, la joya de la corona europea, esa convención denominada Schengen. Sobre la gravedad del asunto de la suspensión de la cosa Schengen: en vez de defender ese tesoro, España también se ha sumado a la fiesta, en reciprocidad con Italia. Es decir, ha controlado/identificado a varios miles de pasajeros procedentes de Italia –pocos para el volumen de trasiego humano en agosto; pero, parece ser, oscuritos; España ha participado de la gran disciplina político-deportiva del siglo XXI: la caza esa de la que hablan los líderes de Vox–. Lo que alude a la fragilidad del europeísmo, esa otra convención que etc. Y, claro, luego está lo de Ceuta.
4- En términos generales, sabemos poco del fin de la convención de la frontera de Ceuta. Por lo que nos movemos por posibilidades. Hay posibilidades de que a) lo de Ceuta fuera un acto espontáneo y de que b) fuera una instrumentalización de la desesperación absolutamente promovida por Marruecos, de acuerdo a una planificación y a unos objetivos. Y, entre a) y b) hay, a su vez, una gran gama de grados. Sobre las ruinas de la convención de la frontera de Ceuta, sea como sea, se fueron acoplando al experimento –o al plan, que no lo sabemos– usuarios y promotores del fin de las convenciones –de alguna manera, Rusia, Israel, el propio Marruecos, EEUU–, en ocasiones, tan solo para darse el pego, en ocasiones –caso de EEUU– también para dotarse de una campaña electoral cachas de cara a noviembre, en ocasiones –quién sabe– tal vez alguno estaba en la pomada desde mucho antes. Conviene, en todo caso, no afirmar lo que no se sabe, o uno cae de cuatro patas en las teorías de la conspiración, ese atajo de la nueva extrema derecha que no debe abandonar su recipiente original: las cabezas de la nueva extrema derecha.
La filtración del informe alude a la Seguridad Nacional de un Estado y se ha filtrado o bien por la AN o bien por la Policía
La filtración del informe alude a la Seguridad Nacional de un Estado y se ha filtrado o bien por la AN o bien por la Policía
5- Sobre el fin –momentáneo o prolongado por décadas– de la convención de la frontera ceutí, dos artículos fabulosos. Uno, de Marcelino Madrigal, es un análisis y una cronología de lo sucedido entre el 24J y el 1A en Ceuta, a........
