Las dos orillas | La paradoja del noventa por ciento
Las dos orillas | La paradoja del noventa por ciento
La ciencia tras los perfiles de alto conflicto, el poder y las estructuras de clase
Por Armando Carrieri Hernández
16/08/2026.- Existe un refrán tan repetido como certero: se le salió la clase. Sin embargo, si desplegamos el mapa de la psicología y la mediación contemporánea, el asunto se vuelve bastante más escabroso. Ya no hablamos solo de cómo lidias con una fricción fortuita en el trabajo o la cena familiar, sino de algo mucho más sutil y destructivo: ese porcentaje de individuos cuyas dinámicas habituales actúan como un ácido, listo para desmantelar la convivencia laboral, social y política de cualquiera que cruce su órbita.
Recientemente, un terapeuta y abogado gringo, Bill Eddy, cofundador del High Conflict Institute, ha divulgado una regla pragmática que invita a una reflexión obligada en nuestras relaciones y en el análisis del liderazgo público. Eddy plantea que aproximadamente el noventa por ciento de las personas en una comunidad nunca cometería ciertos actos de manipulación o agresión psicológica deliberada hacia un semejante. No obstante, existe un remanente persistente, esa franja crítica del diez por ciento, cuyas dinámicas no responden a las reglas convencionales de la empatía o la convivencia civilizada. Se trata de las denominadas personas de alto conflicto, seres cuya estructura operativa transforma el entorno social e institucional en un terreno de confrontación permanente.
El origen social del conflicto y la patología del poder
Desde la perspectiva de las ciencias sociales, el conflicto no surge en el vacío ni es un simple defecto de la psicología individual. Las contradicciones materiales, la división del trabajo y la pugna histórica entre intereses económicos antagónicos constituyen el suelo real sobre el cual se erige la política. La confrontación de ideas opuestas y la lucha por el control de los medios de producción y las decisiones colectivas han sido la fuerza motora de los grandes giros históricos. Sin embargo, la psicología clínica nos advierte hoy sobre una distorsión instrumental. Mientras que el conflicto estructural busca transformar las condiciones materiales de la sociedad, el conflicto patológico se........
