Ser un gobierno de todos (o Chávez no es Bolívar)
Nada importa más a la necesaria estabilidad política en Venezuela. Sólo un gobierno que sea percibido como de todos y no de una parcialidad política e ideológica puede construir una base amplia de apoyo que lo sostenga.
Que lo sostenga con el consentimiento de los gobernados, que es su tarea principal. Se puede, claro, hacerlo a la fuerza. Lo que, como nos dice la experiencia reciente, no tiene siempre felices resultados.
Fue una característica de los regímenes fascistas y comunistas (y lo es aún en aquellos lugares en los que estos últimos subsisten) procurar imponer como valores nacionales los que legítimamente son de una parcialidad política. Todo partido-Estado que se tenga por tal no solamente confisca la autonomía e independencia de los Poderes Públicos sino que, al disolver al Estado en el partido, y luego a la nación en el Estado, pretende que los valores del partido se confundan con los de la nación.
Es algo que las Constituciones democráticas procuran impedir. La Constitución venezolana de 1999 lo hace. Aquí y allá subraya una y otra vez que las instituciones del Estado están al servicio exclusivo de la nación y no de individualidad o parcialidad política alguna. Por eso más de una vez he subrayado que el proyecto de partido-Estado chavista es inconstitucional.
El gobierno actual, convocado por la historia para unir a todos los venezolanos en la tarea más trascendente que Venezuela tiene por delante que es reconstruir la soberanía luego de los infaustos eventos del 3E, puede........
