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¡Uy!...Está enfadado

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21.03.2026

Y no me extraña. Su brazo derecho en la cárcel, su hermano en el banquillo, su mujer a puntito y su partido que apesta...

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Lo sorprendente sería que no estuviera más cabreado que una mona. Viendo el panorama de tres años a esta parte lo normal es que esté que fuma en pipa. Pero no solo por la guerra (que también). Pedro Sánchez debe de estar enfadado desde mucho ... antes de que empezara esta nueva guerra en Oriente Medio. Basta con echar un vistazo a su alrededor para comprender su semblante, su delgadez, la mirada y la línea de los pómulos. Poco cabreado está para la que tiene encima. A saber:

Su mujer, Begoña Gómez, está a las puertas de su juicio con jurado, lisa y llanamente, por los chanchullos de su cátedra (o lo que fuera eso). El presidente está mosqueadísimo porque un juez de instrucción (pero, por Dios, ¿a quién se le ocurre?) ha osado imputar a su esposa por malversación, tráfico de influencias...

Su brazo derecho (y el cuidador de este) llevan casi cuatro meses en el trullo por ¿presunto? trinque en el caso mascarillas. Y queda lo más asquerosito, porque después vendrán las 'churris', los sobres, el pisazo, los viajes oficiales, las visitas al despacho, los enchufes y las fiestas. Como para que no te suba la tensión. Y déjate que no se pongan a tirar de la manta porque ni Pedro ni Jose saben, a ciencia cierta, qué tienen grabado los unos de los otros.

El juicio contra su hermano comenzará en mayo y todo pinta que las declaraciones de testigos y acusados van a ser para enmarcar. Yo también estaría enfadado porque no se puede enchufar a alguien (Ábalos y Koldo aparte) de una manera más chapucera, descarada, cutre e inútil.

Pero es que hay más motivos para estar como una fiera: su otro número tres también pasó por el trullo, su partido era un nido de sobres para arriba y sobres para abajo y su estratega político y genio de referencia está acusado (y despedido) por guarro. Insisto: no me extraña su cabreo. Como para no estarlo tras un ridículo en Extremadura, otro en Aragón, derrota en Castilla y León y la que se le avecina en Andalucía. Porque él sabe mejor que nadie que la que se le viene encima a María Jesús Montero va a ser épica. Por no hablar de su relación con Yolanda Díaz, con Puigdemont, con Junqueras... Salvo con Otegui, tiene motivos para enfadarse con todo quisqui.

Y todo ello, antes de que Trump y Netanyahu ordenaran atacar Irán. Porque esta nueva guerra es para mucho más que estar preocupado, faltaría más, pero el pestazo del basurero de la corrupción alrededor es para mucho más que para enfadarse. Es para dimitir. Por vergüenza.

P. D.: Me pregunto cómo estarán/estaremos quienes pagan/pagamos la fiesta. Si Pedro Sánchez está enfadado, me pregunto cómo se sentirán/nos sentiremos los que pagamos el sueldo y las juergas de tanto jeta sin escrúpulos y sin límite. Y todo porque se creían impunes.

Partido Socialista Obrero Español (PSOE)


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