El prestigio ya no basta
El prestigio ya no basta
El teatro no desapareció con el cine, ni el cine con la televisión, ni la televisión con el streaming. Cada tecnología obligó a las anteriores a redefinir su lugar, pero no las eliminó. Con las universidades tradicionales pasará lo mismo. Seguirán siendo insustituibles en las ciencias naturales y exactas, la filosofía y las artes, donde el conocimiento se cultiva por su valor propio. Pero a su lado surge un nuevo modelo de universidad. Está orientado a la empleabilidad, conectado con la empresa, usa la inteligencia artificial y trabaja con currículos flexibles.
La señal más clara llegó la semana pasada. La Universidad Nacional, la más prestigiosa del país, recibió 39.397 aspirantes para 2027-1. Es la cifra más baja en al menos veinte años y casi la mitad de los 75.681 que se presentaron en 2019. La demografía no alcanza a explicarlo. Ni siquiera el mayor prestigio del sistema garantiza ya la preferencia de los jóvenes.
El QS Yearbook 2026 confirma que el fenómeno es global. En sus análisis identifico diez tendencias: empleabilidad, inteligencia artificial, microcredenciales, integración con la empresa, flexibilidad,........
