Ese 'no sé qué, no sé dónde'
Ese 'no sé qué, no sé dónde'
Cuando conocemos a alguien con intenciones #sinrecato, bien sean amorosas o sexuales a primerazo, nos sentimos atraídos por algo en especial, a lo mejor por su voz, por su apariencia, por sus palabras o a veces no entendemos qué es, pero sentimos que esa persona literalmente nos jala hacia ella.
De eso se trata la atracción, esa emoción que sentimos por otro aun cuando no lo conozcamos bien, pero que te hace latir el corazón, sudar las manos, ponerte nervioso y sentir que el estómago te da diez mil vueltas.
Y aunque la atracción puede generar todo lo anterior, no hay una sola como tal, encontré que hay muchas clases y, por supuesto, tienen algunas características que te darán pistas para poder diferenciarlas.
La psicóloga Kristin Davin, con un doctorado en psicología, es especialista en ayudar a personas y parejas a afrontar problemas en la relación y transiciones vitales como el divorcio y la crianza de los hijos.
Davin define la atracción como la fuerza que nos impulsa hacia otra persona, despertando sentimientos de interés, agrado o deseo. La atracción que sentimos por alguien refleja nuestra personalidad, valores y estilo de vida.
Además de lo anterior, agrega que “es una experiencia individual y personal, única para cada persona. La atracción no siempre es binaria y puede cambiar con el tiempo. Estos cambios suelen estar influenciados por la etapa de la vida en la que se encuentre la persona, sus prioridades en ese momento y sus necesidades y deseos. A veces, a medida que una persona cambia y madura, también lo hace su tipo de atracción hacia el otro”.
Como les comenté, hay diferentes tipos de atracción, y las personas pueden experimentarlas tanto a lo largo de su vida como incluso de manera simultánea.
La atracción hacia otra persona puede ser física, emocional, sexual, intelectual, romántica o una combinación de........
