La dignidad del verdugo
La dignidad del verdugo
Hay sentencias que uno lee dos veces porque no da crédito a lo que acaba de leer. La C-294 de 2021 es una de ellas. El 2 de septiembre de ese año, la Corte Constitucional, con ponencia de la magistrada Cristina Pardo Schlesinger, declaró inexequible el Acto Legislativo 01 de 2020, la reforma que permitía imponer prisión perpetua —revisable a los 25 años— a los violadores y asesinos de niños. ¿La razón de fondo? Que la cadena perpetua vulnera la dignidad humana… del condenado.
Léalo otra vez, porque no es una caricatura. Seis magistrados concluyeron que castigar de por vida a quien viola o asesina a un niño desconoce el derecho del criminal a la resocialización, le arrebata la esperanza de volver a la sociedad —«anular esta esperanza sustituye un elemento estructural de la Constitución», dice textualmente el fallo— y, por esa vía, destruye un «eje definitorio» de la Carta: el Estado social de derecho fundado en la dignidad humana. La dignidad que la Corte corrió a blindar no fue la de la niña de siete años. Fue la de su verdugo.
Conviene recordar qué se tumbó. El Acto Legislativo 01 de 2020 no fue un arrebato populista de última hora: fue la culminación de una cruzada ciudadana de más de una década, encarnada por la........
