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Tereixa ConstenlaEl Pais |
Una inocente durmió 519 noches en prisión por un crimen que no cometió. Nunca ha sido compensada por aquella injusticia que arruinó su vida
En la Edad del Bronce ya se habían inventado reglas humanitarias contra la barbarie. Tres milenios después estamos en otra onda
Los magnates de Silicon Valley, que ya lo tienen todo, también aspiran a comprar la eternidad