¿Sabes realmente por qué vas a votar en blanco?
Son muchas las personas que no se sienten representadas por ninguno de los dos candidatos presidenciales. No es que sean indiferentes, no es que les dé igual. Al contrario: les importa demasiado como para elegir algo que no las convence. Y en ese limbo incómodo, el voto en blanco aparece como una salida que se siente honesta.
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Siempre he pensado que no decidir también es decidir. Sin embargo, creo que votar en blanco no es exactamente una ausencia de decisión. Es una decisión activa, muchas veces motivada por la necesidad de coherencia interna.
Cuando nuestras acciones van en contravía de nuestros valores, experimentamos una tensión psicológica genuina que nuestro sistema mental busca resolver. Para alguien que ha construido su identidad alrededor de ciertos principios y valores, votar por una opción que los contradice puede sentirse como una traición a sí mismo. El voto en blanco aparece como una forma de resolver esa tensión:
“Voté, participé, pero no me comprometí con algo en lo que no creo”.
“Voté, participé, pero no me comprometí con algo en lo que no creo”.
Para muchos, el voto en blanco no es........
