LA MEJORANA: El difícil reencuentro
Mucho se ha escrito sobre aquel encuentro: Ambos tenían algo de razón. Maceo teme a la intromisión del poder civil sobre el militar… Martí teme a que los militares terminen instaurando una república feudal llena de autoritarios caudillos
Foto: CubadebateNo fue una entrevista, más bien, un difícil reencuentro. Es imposible acercarse al polvo revuelto de una historia, sin llenarla con la memoria de los protagonistas y las pasiones que se desbordan.
Desde el primero de abril de 1895, Maceo está en Cuba. La guerra ha estallado el 24 de febrero. Martí y Gómez, arriban por una Playita, el 11 de abril. Cada cual sigue su rumbo enfrentando peligros y sumando fuerzas.
El cuatro de mayo, en horas de la noche, Martí escribe en el campamento sobre el fusilamiento de Masabó, quien violó y robó. Tal vez, en la memoria, se enreda todavía la pólvora y la muerte, cuando Gómez y Martí reciben noticias de Maceo. Así escribe en su Diario el 5 de mayo de 1895:
“Maceo nos había citado para Bocucy, adonde no podemos llegar a las 12, a la hora que nos cita. Fue anoche el propio, a que espere en su campamento…”
Va Gómez y Martí con la fuerza toda, que no es mucha… Lleva Martí, la alegría de reencontrarse con el hombre de la Protesta de Baraguá; o tal vez lleva la duda de viejas preocupaciones y peligros; entonces, casi de súbito, aparece Maceo:
“De pronto, unos jinetes. Maceo, con un caballo dorado, en traje de holanda gris: ya tiene plata la silla, airosa y con estrellas. Salió a buscarnos,........
