Feria del libro: más allá de un plan cultural
Recuerdo los domingos de mi infancia entre música, café y una escena que se repetía en la sala de mi casa: mi familia reunida leyendo el periódico. Mis papás recorrían las páginas de noticias, mientras mi hermana y yo buscábamos las historietas que nos entretenían durante la mañana.
En otros momentos, cuando el aburrimiento llegaba, le decía a mi papá que no sabía qué hacer y su respuesta era siempre la misma: “Vaya, lea”. No importaba el contexto, la lectura siempre estuvo presente en mi familia, no como una obligación ni como un castigo, sino como una oportunidad para entretenernos, compartir tiempo juntos, alimentar nuestra imaginación y, por supuesto, nutrir nuestra mente.
Por........
