Distribuir para multiplicar
Durante décadas concentramos capacidades para ganar eficiencia. Para hacer una transacción íbamos al banco; comprábamos en grandes almacenes; la electricidad provenía de enormes generadores; trabajábamos en oficinas y las comunicaciones dependían de grandes infraestructuras centralizadas.
La tecnología cambió silenciosamente esa arquitectura.
Hoy llevamos el banco en el celular, compramos desde cualquier lugar, trabajamos para empresas ubicadas a miles de kilómetros y hasta nuestros techos pueden producir electricidad.
Lo interesante es que distribuir capacidades no eliminó las redes, las fortaleció.
Quizás deberíamos aplicar ese mismo concepto al desarrollo territorial.
Durante décadas hemos concentrado población, empresas, servicios, educación, salud y oportunidades alrededor de........
