Graciela Otero de Cadena
En días pasados, la vida de Graciela Otero llegó a su fin. Tal hecho trajo a mi memoria a la generación de bumangueses que nació entre 1935 y finales de los años 40 del siglo XX, la que está en la edad dorada, esa cuyo arco de vida ha caminado a la par con la transformación de Bucaramanga, pues nacieron cuando su tierra natal era una villa de menos de 100.000 habitantes, pero que, merced a la pujanza de su gente, se transformó en una urbe que, desafortunadamente, en más de un sentido, es hoy azarosa y enredada.
Esa generación vivió su niñez en una pequeña ciudad de vida sosegada, ordenada, de certezas duraderas y ahora, cuando llega el........
