¡El siguiente...!
En la fila llevaba cuatro horas, desde las 8 de la mañana, cuando, a las 12 del mediodía, logró llegar donde la encargada que le iba a entregar el medicamento que el especialista le había recetado. Pensó, alegre: “Ya alcancé a llegar”. Detrás había una fila que daba la vuelta a la esquina, llena de personas como él.
Entregó la fórmula a la dependiente, que la miró y se la devolvió sin un gesto. Se atrevió a preguntar: ¿cuál es el problema? La encargada respondió que la fecha estaba en números romanos y no en arábigos. Todos sabemos que ambas maneras son reconocidas y aceptadas, pero para........
