La Gran Consulta le cambió el tablero al Gobierno
Afortunadamente apareció la Gran Consulta. Como lo señalé en repetidas ocasiones, era el único hecho político de peso capaz de irrumpir en la agenda nacional y evitar que el resultado del Pacto Histórico dominara por completo la conversación política del país.
Hay que decirlo con honestidad: el desempeño del oficialismo fue contundente. La maquinaria del Gobierno se enfiló como nunca antes y, financiada con nuestros propios impuestos, logró movilizar una estructura gigantesca. Los números hablan por sí solos: consolidaron una fuerza de 64 congresistas, repartidos en 25 senadores y 39 representantes a la Cámara.
Con esa bancada y la presidencia en su poder, tendrán todo lo necesario para sacar adelante sus reformas, con la complaciente ayuda de la mayoría de los demás partidos, que no son otra cosa que maquinarias burocráticas cuyos miembros se venden al mejor postor. A eso hay que sumarle que se quedarán también con la Corte Constitucional y el Banco de la República. El cuadro completo es el de un poder sin........
