Cocadas gironesas
El 28 de junio de 1806 acudieron ante el escribano público de Girón los cinco hijos de Ignacio Torres para protocolizar la venta de su herencia paterna: veinte varas de tierra sembradas de cacao y plátanos, en el sitio de Quebrada grande. Con orgullo ante el comprador, hicieron anotar dos veces en la escritura un elemento heredado que les fascinaba: “una palma de coco”. Este dato es muy revelador por su consecuencia, dado que nunca habían aparecido estas plantas en los protocolos notariales de compraventa de estancias. El........
