Camino a su derrota electoral Trump se muestra más amenazante
En su discurso ante la Asamblea de Naciones Unidas Trump buscó presentarse como un líder fuerte que aún puede imponer su voluntad -sobre todo militar- contra lo que figura son sus adversarios. Sin despreciar lo que sus afirmaciones y amenazas representan para los habitantes de otras regiones del mundo, también es evidente que la estética teatral de su intervención busca compensar su creciente descrédito dentro de los Estados Unidos. Es así que sus indudables fracasos y la consecuente pérdida de favorabilidad política de cara a las próximas elecciones de noviembre buscan ser compensadas con su imagen externa de cruel emperador del mundo, ante la cual se arrodillan, muy especialmente, los gobernantes de América Latina.
En su intervención del pasado 21 de septiembre Trump amenazó de llevar al infierno a Irán, y aseveró que podría utilizar su poderío militar para asegurar sus intereses en América Latina, mientras a la vez atemperaba su estilo brabucón para generar un rostro de moderación y enfrentar su nuevo encuentro con Xi Jinping, aclarándose que en las relaciones internacionales está primando el poder de la fuerza.
En referencia a Irán, Trump reafirmó su compromiso de que no llegue a contar con un arma nuclear, aseverando que sus acciones militares habían impedido que ese país siguiera comportándose como el “matón de medio Oriente”. Agregó un nuevo ultimátum en el que Irán deberá aceptar un acuerdo negociado, o atenerse a la destrucción total, argumentando que –“¿O aniquilo a la República Islámica, y lo hago rápido, sin darles nunca la oportunidad de volver a matar y destruir? ¿Los llevo al infierno sin posibilidad de sobrevivir ni esperanza de una grandeza futura?”-.
Por su parte el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, volvió a manifestar que Irán sólo ha pretendido desarrollar y aprovechar la energía atómica con fines energéticos,........
