Diez factores que facilitan la veloz propagación actual del ébola
El ébola ha vuelto a activar las alarmas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que ha declarado la situación como una emergencia de salud pública de importancia internacional.
La velocidad inusual con la que se está propagando el virus del Ébola Bundibugyo puede ser debida a una combinación crítica de factores biológicos, logísticos y sociales. Aquí explicamos algunos de ellos.
Cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los ministerios de salud declararon la emergencia a mediados de mayo, las cifras de casos sospechosos y muertes ya eran alarmantes. De ahí la sospecha de que el virus estuvo circulando semanas antes de difundirse la confirmación oficial.
El patógeno pasó desapercibido por dos razones: porque los síntomas iniciales (fiebre, dolores musculares y debilidad) pueden ser confundidos con enfermedades locales comunes como la malaria, y porque los tests rápidos de detección dieron falsos negativos. Lo segundo se explica porque esas pruebas estaban dirigidas a detectar el virus del Ébola Zaire, el que origina brotes con más frecuencia, en lugar del Ébola Bundibugyo.
2. La actividad minera es determinante
Los yacimientos auríferos de Ituri o los de coltán en Kivu del Norte y Kivu del Sur atraen a miles de trabajadores locales, comerciantes y transportistas que se desplazan constantemente. Esta actividad minera acelera la propagación del Ébola debido a la alta movilidad de los mineros hacia otras regiones y países fronterizos.
Además, el hacinamiento en asentamientos informales y la falta casi total de infraestructura de agua y saneamiento empeora la situación, ya que los campamentos mineros artesanales, y en muchas ocasiones ilegales, suelen caracterizarse por un crecimiento urbano descontrolado y densamente poblado. La falta de infraestructura básica de vivienda obliga a las personas a vivir en espacios reducidos y poco higiénicos, lo que multiplica el riesgo de transmisión por contacto directo con fluidos corporales.
La deforestación causada por la minería destruye y fragmenta el hábitat de los animales reservorios naturales del virus del Ébola, obligándolos a desplazarse hacia los márgenes de los bosques o a los asentamientos humanos en busca de alimento. Este estrechamiento del espacio compartido aumenta drásticamente las probabilidades de que un humano interactúe con los fluidos de un animal infectado.
Al mismo tiempo, la apertura de caminos forestales y el establecimiento de campamentos mineros informales o ilegales introducen a miles de personas en zonas vírgenes de la selva, creando una........
