Canarias, una historia de millones de años de erupciones volcánicas
Si preguntamos a nuestros padres o a nuestros abuelos, probablemente recordarán la explosión del Tajogaite en La Palma en 2021, los enjambres sísmicos que se están viviendo en la isla de Tenerife este año, o la erupción submarina de El Hierro en 2011. Es decir, cuando pensamos en volcanes, solemos recurrir a las experiencias vividas y a relatos transmitidos entre generaciones. Pero la memoria histórica no perdura para siempre.
Así, cuando desaparecen estos relatos también se esfuma una parte importante del pasado. Y resulta más difícil entender la huella que un evento volcánico dejó en el territorio.
Memorias guardadas en la geología
Mientras la memoria histórica apenas conserva unas pocas generaciones, el registro geológico funciona como un archivo natural, guardando información sobre procesos que se desarrollan durante cientos de miles o millones de años.
Cada colada, cada depósito y cada deslizamiento conservan información. Es una memoria diferente, pero extraordinariamente precisa.
La diferencia entre estas escalas condiciona nuestra forma de comprender la historia volcánica de cualquier lugar, el riesgo volcánico y la enorme diversidad de procesos que han intervenido en la construcción de las islas.
Lo que recuerda la memoria humana
Cuando hablamos de los volcanes de Canarias, solemos recordar las........
