Los gatos en la calle generan riesgos para la salud pública
El gato doméstico (Felis catus) es una de las mascotas más frecuentes en el mundo, que se estima que alberga entre 600 y 1000 millones de ejemplares. La relación que mantienen con los humanos es mucho más flexible que la de otras mascotas. Algunos viven siempre en casa, otros salen de vez en cuando a explorar el exterior, otros viven en la calle y visitan hogares humanos, muchos viven en la calle pero son cuidados por personas y otros están asilvestrados.
La enorme cantidad de estos felinos y la variedad de formas en las que viven hacen que puedan convertirse en un riesgo para la salud pública. Por suerte, es algo que tiene solución.
En España se cree que hay unos 6 millones de gatos viviendo en hogares. De estos, en torno al 30 % accede al exterior sin supervisión. Existen, además, al menos 125 000 colonias felinas, con más de 1,8 millones de individuos que pasan toda su vida en la calle, pero que reciben alimento y cuidados.
Las mascotas han ido adquiriendo un papel cada vez más importante en las familias. Por ello muchos países han desarrollado leyes encaminadas a garantizar su bienestar. En el caso de los gatos las normas han ido a menudo más allá del ámbito doméstico para proteger a los que viven en calles y campos. En estos supuestos, la ley no hace sino acentuar y cronificar un problema ambiental de primer orden, demasiadas veces minimizado.
Que los gatos estén en la calle genera serios impactos, pero también es un problema para ellos mismos. Los felinos de exterior viven menos y peor que los caseros, contraen más enfermedades, sufren más........
