Por qué es tan difícil llegar a Mercurio: el desafío de la misión BepiColombo
Mercurio es el planeta más cercano al Sol y también uno de los grandes desconocidos del sistema solar. Hablamos del planeta de los amaneceres dobles y otros extremos impensables que desafían a la ciencia. Sin embargo, es uno de los más olvidados en la exploración espacial; fundamentalmente, porque alcanzarlo es épico.
Solo tres misiones espaciales han logrado visitarlo. La primera, Mariner 10, de la NASA, realizó tres sobrevuelos entre 1974 y 1975. La misión mostró una superficie muy parecida a la de nuestra Luna y un gigantesco cráter: la Cuenca Caloris, uno de los más grandes conocidos, con 1 550 km de diámetro. La Mariner 10 encontró que Mercurio tenía un débil campo magnético, como la Tierra.
La segunda, también estadounidense, se denominó MESSENGER (acrónimo de MErcury Surface, Space ENvironment, GEochemistry, and Ranging) y entró en órbita en 2011. Además de descubrir hielo en el fondo de los cráteres de las regiones polares, encontró pruebas de un pasado de vulcanismo activo, la evidencia de que tenía placas tectónicas aún en movimiento y el posible origen de su campo magnético: un núcleo externo de hierro fundido.
La misión MESSENGER también descubrió las llamadas depresiones irregulares o hollows: oquedades brillantes formadas por la pérdida de materiales volátiles. Su existencia desconcertó a la comunidad científica, pues se asumía que un planeta tan próximo al Sol habría perdido todos estos compuestos durante sus etapas tempranas.
BepiColombo, la colaboración de Europa y Japón
La tercera de las misiones, que en estos momentos está cumpliendo el desafío de la conquista de Mercurio, es BepiColombo, de la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA). Consiste en dos módulos espaciales científicos independientes: Mercury Planetary Orbiter (MPO), módulo de la ESA enfocado en estudiar la superficie, geología, composición e........
