Xi y Trump lo intentan de nuevo: ¿puede la diplomacia bilateral evitar la guerra entre gigantes?
Mucho se ha hablado en los últimos tiempos de “la trampa de Tucídides” –el patrón histórico según el cual cuando una potencia emergente amenaza con desplazar a una potencia dominante establecida, el riesgo de guerra entre ambas aumenta considerablemente– y de la inevitabilidad de un conflicto armado entre la República Popular China y Estados Unidos.
Sin embargo, los líderes de las dos grandes potencias parecen más convencidos que el politólogo estadounidense Graham Allison de la posibilidad de gestionar su rivalidad y evitar tal escenario que sería, sin duda alguna, el más perjudicial para ambas y también para el resto del mundo.
En efecto, Donald Trump y Xi Jinping, adalides de sendas estrategias de recuperación del esplendor perdido en sus respectivos estados –hacer América grande de nuevo el primero y revitalización nacional el segundo–, parecen decididos a asegurar el mantenimiento de una relación de estabilidad estratégica constructiva que permita que la relación bilateral no sea un obstáculo, sino incluso un activo en las respectivas estrategias de fortalecimiento.
Ese objetivo explicaría que el presidente estadounidense, Donald Trump, al que siempre sus seguidores han atribuido una gran habilidad negociadora, y el chino, del que cabe esperar el pragmatismo del........
