De Svalbard a la Luna: ¿construiremos la próxima bóveda fuera de la Tierra?
El 20 de mayo de 2026, la Fundación Princesa de Asturias entregó su Premio de Cooperación Internacional a la Bóveda Global de Semillas de Svalbard, un banco subterráneo de semillas situado en la isla noruega de Spitsbergen. El galardón corona veinte años de trabajo silencioso y valida públicamente lo que las crisis recientes ya habían demostrado. El modelo funciona y la idea ha viajado.
Hoy en día hay varias iniciativas similares en marcha en distintos puntos del mundo. Svalbard guarda semillas en el Ártico noruego. La Microbiota Vault Initiative, en la Universidad de Zúrich, almacena cepas microbianas humanas. El Colossal BioVault, anunciado en 2026 con sede principal en Dubái, criopreservará material biológico de especies animales en riesgo. Tres dominios, tres países y una misma arquitectura.
La pregunta abierta no gira en torno a si construir o no más bóvedas terrestres, sino a si la próxima debería estar fuera de la Tierra.
Tres pruebas de concepto en marcha
Este junio, la Bóveda Global de Semillas de Svalbard cumple 20 años desde su construcción. Excavada a 130 metros bajo una montaña de arenisca, custodia hasta 1,38 millones de muestras de 6 536 especies vegetales. Aunque pueda parecer que este tipo de iniciativas solo son útiles ante grandes catástrofes globales, los últimos años han demostrado que también pueden ayudar en casos de crisis mucho más concretas.
En 2015 y 2017, el Centro Internacional de Investigación Agrícola en las Zonas Secas (ICARDA) retiró muestras para reconstruir su banco de Alepo destruido por la guerra siria. Y entre 2024 y 2025, mientras milicias saqueaban el banco nacional de semillas de Sudán en Wad Medani, los investigadores del país lograron depositar variedades de sorgo, mijo perla y sésamo.
Aunque se ha hablado mucho de Svalbard como “la cámara del fin del mundo”, los dos episodios anteriores muestran que ya funciona en crisis reales y concretas, sin necesidad de una catástrofe planetaria.
La Microbiota Vault aplica la misma lógica al mundo microbiano. Almacena más de 1 200 muestras de microbiota humana en Zúrich a −80 C, con depósitos de Benín, Brasil, Etiopía, Ghana, Laos, Tailandia y Suiza. Su preocupación está más que justificada, ya que la modernización alimentaria, el uso........
