Canadá y Europa: la nueva alianza que nace de la rivalidad con Estados Unidos
El 16 de septiembre, Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, pronunció en Estrasburgo su discurso anual sobre el estado de la Unión con un invitado insólito en primera fila: el primer ministro canadiense, Mark Carney.
Ante los eurodiputados, ella propuso “abrir la puerta” a que Canadá se convierta en el primer “miembro asociado” de la UE, un estatus que hoy no existe en los tratados europeos, y anunció el paso del acuerdo comercial bilateral a una “alianza para el futuro”.
La propuesta arrancó una ovación en pie. Horas después, Donald Trump calificó la idea de “risible” y amenazó con cortar el comercio con la UE, cuyo acercamiento calificó de posible “acto hostil”. Al día siguiente, Carney defendió la asociación ante el Parlamento Europeo.
¿Cómo hemos llegado a este punto inédito entre aliados históricos? La respuesta es geopolítica: se está redibujando el mapa del Atlántico Norte.
El “ojo por ojo” entre EE.UU. y Canadá
La relación con Estados Unidos, que absorbe cerca del 72 % de las exportaciones canadienses de mercancías, se ha deteriorado aceleradamente. Tras el fracaso de las negociaciones comerciales a finales de agosto, Washington impuso aranceles del 50 % a buena parte de los productos canadienses y amenazó con duplicar, hasta el 50 %, los aranceles que gravan automóviles, camiones y piezas desde........
