De mambises y gavilleros: Cuando el orgullo soberano fabrica resistencia
En Venezuela y Cuba del siglo XIX y en la República Dominicana de inicios del XX, la resistencia no apareció como resultado de un plan previo y estructurado, convirtiendo la guerra irregular en la única vía disponible ante un poder externo superior y organizado.
La historia del Caribe muestra una regularidad incómoda para las potencias que han intentado dominarlo de manera sistemática a través de los siglos. Cada vez que una soberanía ha sido intervenida, anulada o administrada desde fuera, surge una forma de resistencia que no siempre se presenta como proyecto político articulado, pero sí como una reacción social concreta y sumamente poderosa.
En Cuba del siglo XIX y en la República Dominicana de inicios del XX, la resistencia no apareció como resultado de un plan previo y estructurado. Aquella respuesta fue la consecuencia directa de la ocupación, donde campesinos y sectores excluidos asumieron funciones militares sin haberlas buscado, convirtiendo la guerra irregular en la única vía disponible ante un poder externo superior y organizado.
Este patrón histórico permite leer el presente con mayor claridad, dado que las amenazas y presiones contemporáneas contra la región no operan en el vacío absoluto. Cada gesto de fuerza imperial reactiva experiencias previas de dominación, sugiriendo que la coerción prolongada no neutraliza a las sociedades, sino que........
