Problema de la vivienda en España: unas leyes que matan
Maricarmen, de 87 años, murió quince días después de haber sido desahuciada de una vivienda.
Toda España pudo ver las terribles imágenes de ella, saliendo en camilla para ir al hospital en una ambulancia, después de ser desahuciada. Ya lo habían intentado hacer 4 veces antes. La ley no le permitió subrogarse su vivienda, cuyo contrato pertenecía a su padre y después a su madre. El nuevo dueño, en un nuevo contrato, le obligaba a pagar 1200 euros, cuando venía pagando 500. Pero la ley lo permite. El sueldo de Maricarmen era de poco más de 1400 euros. Le era imposible pagar el nuevo precio y por fin el pasado 23 de septiembre fue desahuciada. La ley lo permite.
Consecuencia de esta terrible tensión por tener que verse en la calle a su edad, ha sido el sufrir secuelas muy graves para su estado de salud, hasta que ha fallecido. La ley lo permite.
Unas leyes que matan a las personas no........
