El mundial de la rusofobia
¡Paren rotativas y congelen las revoluciones! Ha empezado el Mundial de Fútbol, ese asombroso evento místico capaz de lograr lo que ni los más grandes filósofos de la historia pudieron, que es hacer que la lucha de clases se tome unas vacaciones pagadas con todo incluido. Karl Marx se debe de estar rascando la cabeza en su tumba al ver cómo el proletariado y la burguesía se abrazan borrachos de alegría en la tribuna porque un millonario en pantalones cortos metió un balón inflado entre tres palos de metal.
Este Mundial en particular viene con un aroma geopolítico muy de la........
