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Democracia o barbarie

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25.01.2026

La contribución de Trump a la causa de la democracia real.

Todo lo que está ocurriendo en el mundo con el protagonismo de Donald Trump no es pura casualidad, no se trata sólo de un presidente que se ha vuelto loco o borracho de poder, es el producto de una dinámica del Sistema que ha degenerado, que se ha desbocado. Estamos viviendo un cambio, de esto no parece haber muchas dudas. De lo que no podemos estar tan seguros es de la intensidad y de la dirección que tomará finalmente dicho cambio. La Historia nunca está totalmente escrita de antemano, se rige por un determinismo débil, no fuerte. Las condiciones iniciales, el pasado, influyen notablemente en el futuro, pero no lo determinan por completo. El futuro depende del pasado y de cómo se resuelvan las omnipresentes contradicciones. Los seres humanos hacen su propia historia, aunque bajo circunstancias influidas por el pasado. La voluntad de los seres humanos también cuenta. En la lucha de clases el resultado depende de múltiples factores objetivos y subjetivos que a su vez se interrelacionan.

Estamos viviendo el claro declive del imperio estadounidense. Lo que está haciendo Trump es una huida hacia adelante, burda, sin tapujos, descarada. Una huida que le está empezando ya a pasar factura a dicho imperio. Lo que está consiguiendo Trump es precisamente lo contrario de lo que busca. Está, sin querer, acelerando dicho declive, forzando incluso a sus tradicionales aliados a darle la espalda y a crear alianzas (por ahora sólo comerciales) con sus enemigos, las potencias euroasiáticas. Está forzando a los países que pretende controlar, al más puro estilo colonial de hace un par de siglos, a diversificar sus relaciones económicas internacionales, a fortalecer sus alianzas con otras potencias, aunque tengan que ceder momentáneamente ante el imperio yanqui para sobrevivir, tal vez ganando tiempo (como, por ejemplo, le pasa actualmente a Venezuela). Está acelerando la desdolarización mundial, fomentando que cada vez menos países usen el dólar como moneda internacional de intercambios comerciales. Los BRICS cobran cada vez más protagonismo y cada vez más países se apuntan a las alternativas para hacer un comercio mundial más seguro y que no dependa de Estados Unidos, ni de ningún país que ostente el monopolio de la moneda empleada y pueda usarlo como arma política (sanciones económicas). Los negocios no entienden de ideologías, necesitan cierta seguridad y confianza.

El verdadero problema para Estados Unidos, desde el punto de vista geopolítico, desde el punto de vista internacional, es que dicho país está perdiendo el monopolio que tenía en cuanto a la moneda usada para el comercio internacional (el petro-dólar). La decadencia del dólar es la decadencia del imperio yanqui. Éste es el verdadero problema que está intentando solucionar Trump. Estados Unidos pierde influencia a nivel internacional porque otros países, sobre todo Rusia y China, y sus (cada vez más numerosos) aliados comerciales, entre otras cosas, están construyendo alternativas para no usar el dólar como moneda de intercambio. Estados Unidos está perdiendo el control que tenía del comercio internacional, de las finanzas globales. El Capital internacional está huyendo del dólar y está refugiándose en valores más seguros (como el oro o la plata).

Muchas de las cosas que está haciendo Trump no son nada nuevo, ya las han hecho anteriores presidentes norteamericanos (salvo, por ahora, amenazar la integridad territorial de algunos de sus aliados tradicionales). La novedad con Trump reside en muchos casos sobre todo en el grado en que se hace ahora lo que ya se hacía antes y en las formas. La sutileza y diplomacia, que empleaban cada vez menos sus antecesores, ha sido “superada” por el descaro con el que el actual presidente estadounidense habla y actúa. Pero esto no ha surgido de la noche a la mañana, era un proceso gradual que ya se estaba dando y que simplemente se ha acelerado y ha dado incluso un salto cualitativo. Para invadir Irak en su día necesitaron unos cuantos meses de campañas de mentiras diciendo que había armas de destrucción masiva, ya no sólo valía la desgastada excusa de la lucha por la “libertad” o “la........

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