Los higos del cadáver, por Alexander Cambero
Los higos del cadáver, por Alexander Cambero
La higuera no solo está ligada a historias bÃblicas que son muy ilustrativas. El libro de Marcos, en su undécimo capÃtulo, narra la historia de la higuera que no daba frutos. En Lucas, capÃtulo trece, se menciona la misma especie, conocida por su falta de productividad. Ambas representan la necesidad de que los cristianos generen frutos espirituales.
Al ser un árbol milenario, posee innumerables episodios profundamente fascinantes. Si los árboles pudieran hablar, ¿cuántos relatos contarÃan? Son testigos silenciosos de la vida. Su aparición es un milagro tan sorprendente que el tiempo los convierte en sabios, resistiendo indomables las agresiones de la avaricia humana.
Una pequeña semilla es la progenitora de enormes descendientes que emergen del vientre de la tierra. Esa mÃnima manifestación de fecundidad es acogida por un suelo que nutre y da fuerza a sus raÃces. Es un mundo asombroso el que se encuentra bajo la superficie.
Cada fase es cubierta por los árboles, preparándose para mantenerse alerta hasta que lleguen las estaciones. Durante la sequÃa, la estrategia consiste en almacenar agua para sobrevivir de la mejor manera posible; por el contrario, cuando la lluvia se desata, saben equilibrarse para no ahogarse.
Asà como los humanos tienen un reloj........
