El Conde de Tovar: privilegios sacrificados por la Libertad, por Rafael A. Sanabria M.
El Conde de Tovar: privilegios sacrificados por la Libertad, por Rafael A. Sanabria M.
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En el panorama histórico de la emancipación venezolana, las figuras de los jóvenes oficiales formados al calor de las batallas suelen eclipsar a aquellos hombres maduros que, habiendo alcanzado la cúspide del reconocimiento social e institucional bajo el Imperio español, decidieron dar legitimidad al proceso revolucionario.
El caso más emblemático de esta audacia polÃtica es el de Don MartÃn de Tovar y Blanco, el primer Conde de Tovar. Su trayectoria representa una fascinante paradoja: el hombre que personificaba el máximo esplendor del mantuanismo y los tÃtulos concedidos por la Corona española, terminó arriesgando su patrimonio y su linaje para sostener las bases institucionales de la naciente República y respaldar el ideal emancipador que consolidarÃa Simón BolÃvar.
Don MartÃn de Tovar y Blanco nació en Caracas en 1726, perteneciendo a una de las familias de mayor arraigo y peso demográfico de la Provincia de Venezuela. A lo largo del siglo XVIII, consolidó una inmensa fortuna basada en la propiedad territorial, poseyendo vastas extensión agrÃcolas en los valles de Aragua (con un foco neurálgico en el desarrollo civil y agrÃcola de El Consejo) y en los llanos de Calabozo.
Don MartÃn de Tovar y Blanco nació en Caracas en 1726, perteneciendo a una de las familias de mayor arraigo y peso demográfico de la Provincia de Venezuela. A lo largo del siglo XVIII, consolidó una inmensa fortuna basada en la propiedad territorial, poseyendo vastas extensión agrÃcolas en los valles de Aragua (con un foco neurálgico en el desarrollo civil y agrÃcola de El Consejo) y en los llanos de Calabozo.
Sus posesiones no solo producÃan cacao y añil, sino que albergaban miles de cabezas de ganado. A raÃz de su influencia socioeconómica, sus servicios públicos y su lealtad institucional, el rey Carlos III le otorgó el tÃtulo de Conde de Tovar mediante Real Cédula del 30 de julio de 1771. Don MartÃn se convertÃa asà en una de las pocas........
