Resolver el legado de expropiaciones y reconstruir la economÃa por Leopoldo MartÃnez N.
Resolver el legado de expropiaciones y reconstruir la economÃa por Leopoldo MartÃnez N.
Venezuela enfrenta hoy una oportunidad compleja pero necesaria: reconstruir su economÃa después de más de dos décadas de conflictividad polÃtica
Venezuela enfrenta hoy una oportunidad compleja pero necesaria: reconstruir su economÃa después de más de dos décadas de conflictividad polÃtica, graves errores en la conducción económica y sanciones internacionales. En ese proceso, uno de los desafÃos más importantes —y menos abordados de manera estructural— es el legado de las expropiaciones de activos privados que marcaron buena parte de la polÃtica económica del paÃs durante los años recientes.
Durante ese perÃodo, Venezuela experimentó uno de los procesos de transferencias de activos privados al Estado más amplios del hemisferio occidental contemporáneo. Aunque las cifras varÃan según las fuentes y los criterios utilizados, el fenómeno fue significativo y tuvo efectos duraderos sobre la estructura productiva.
Las estimaciones más conservadoras indican que al menos 988 empresas privadas fueron expropiadas entre 2002 y 2011, según registros empresariales citados por organizaciones industriales venezolanas. Otras evaluaciones más amplias, que incluyen intervenciones administrativas, ocupaciones o tomas de control de facto, sitúan la cifra entre 1.000 y más de 1.500 empresas afectadas a lo largo de los años.
El impacto también se sintió con fuerza en el sector agrÃcola. Diversas organizaciones del campo estiman que entre cuatro y cinco millones de hectáreas de tierras productivas fueron objeto de procesos de expropiación o “rescate†por parte del Estado.
Los sectores involucrados abarcaron buena parte de la economÃa: construcción, agroindustria, agricultura y ganaderÃa, petróleo y energÃa, manufactura, comercio, turismo y telecomunicaciones, entre otros.
Los sectores involucrados abarcaron buena parte de la economÃa: construcción, agroindustria, agricultura y ganaderÃa, petróleo y energÃa, manufactura, comercio, turismo y telecomunicaciones, entre otros.
Con el paso del tiempo, algunos de esos activos dejaron de operar, otros funcionan a capacidad limitada y varios permanecen en situaciones jurÃdicas o administrativas todavÃa no resueltas.
Al mismo tiempo, el proceso generó litigios internacionales relevantes, particularmente ante tribunales arbitrales vinculados a inversiones extranjeras. En varios de esos casos se han dictado decisiones que establecen obligaciones de compensación para el Estado venezolano.
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Este conjunto de situaciones representa hoy un desafÃo institucional y económico importante: existen activos productivos subutilizados, controversias patrimoniales pendientes y un clima de incertidumbre jurÃdica que dificulta la inversión.
Superar este legado puede convertirse en una oportunidad para impulsar la recuperación económica del paÃs.
En ese contexto, Venezuela podrÃa considerar la aprobación de una ley especial que cree una Comisión de Avenimiento para la Resolución de Expropiaciones, concebida como un mecanismo institucional que permita procesar de manera ordenada y negociada los casos pendientes.
Una comisión de esta naturaleza podrÃa tener carácter tripartito, con participación de la ProcuradurÃa General de la República, en representación del Estado; Fedecámaras, como representación del sector empresarial; y organizaciones sindicales, garantizando la participación de los trabajadores en la búsqueda de soluciones.
El mandato de esta instancia serÃa estudiar los casos existentes y facilitar acuerdos que permitan resolverlos de forma pragmática, considerando las particularidades de cada situación.
Entre las alternativas posibles podrÃan contemplarse indemnizaciones totales o parciales, restitución de activos cuando sea viable, procesos de reprivatización de empresas actualmente bajo control estatal, o asociaciones estratégicas entre el Estado y el sector privado orientadas a reactivar la producción.
Este tipo de enfoque permitirÃa transformar un problema heredado en una oportunidad para recuperar capacidad productiva.
Este tipo de enfoque permitirÃa transformar un problema heredado en una oportunidad para recuperar capacidad productiva.
Dada la situación fiscal del paÃs, la ley también podrÃa prever mecanismos alternativos de compensación, como créditos fiscales aplicables al pago de impuestos futuros, incentivos tributarios para proyectos de reinversión o esquemas de compensación vinculados a nuevas inversiones productivas.
Estos instrumentos podrÃan permitir resolver controversias patrimoniales sin generar presiones inmediatas insostenibles sobre las finanzas públicas, al tiempo que favorecerÃan la reactivación económica.
La resolución ordenada de estos casos tendrÃa efectos que van mucho más allá de los propios activos involucrados. Permitirá reactivar empresas hoy paralizadas, reducir litigios internacionales costosos y fortalecer el clima de confianza necesario para atraer inversión privada nacional e internacional.
Las experiencias internacionales muestran que la reconstrucción económica después de perÃodos de fuerte intervención estatal suele requerir mecanismos institucionales que permitan reconciliar los intereses del Estado, los trabajadores y el sector productivo.
En cierto sentido, un mecanismo de esta naturaleza podrÃa entenderse también como una forma de amnistÃa económica. No en el sentido de borrar responsabilidades o desconocer derechos, sino como un instrumento extraordinario para cerrar de manera negociada un ciclo de controversias patrimoniales acumuladas durante años de conflictividad polÃtica y crisis económica. Asà como el paÃs ha comenzado a debatir fórmulas de reencuentro polÃtico y amnistÃa en el ámbito institucional, Venezuela también necesita avanzar hacia mecanismos de reconciliación económica que permitan resolver disputas del pasado y concentrar energÃas en la recuperación productiva, la generación de empleo y la reconstrucción de la confianza necesaria para invertir y crecer.
Resolver de manera constructiva el legado de las expropiaciones no implica reabrir debates del pasado, sino crear las condiciones para una economÃa más dinámica, productiva e inclusiva en el futuro.
Una Comisión de Avenimiento para la Resolución de Expropiaciones podrÃa convertirse en un paso importante en esa dirección.
Leopoldo MartÃnez Nucete es exdiputado de la Asamblea Nacional en Venezuela, fue miembro de la Dirección Nacional del Partido Demócrata en EEUU, Consejero del Departamento de Comercio, y actualmente es copresidente del Venezuelan-American Caucus.
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