La trampa de la inercia inflacionaria en Venezuela, por Carlos Torrealba R.
La trampa de la inercia inflacionaria en Venezuela, por Carlos Torrealba R.
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El peligro de la inflación inercial y persistentemente alta radica en su impacto psicológico: la sociedad la naturaliza y adapta su comportamiento a ella. De este modo, dinámicas económicas que serÃan intolerables en cualquier otro paÃs del mundo se transforman en la norma cotidiana. Al final, hace falta vivir en una anomalÃa permanente para entender cómo un absurdo económico se convierte en normalidad diaria.
En la literatura económica, este comportamiento se traduce en dos conceptos clave: la memoria inflacionaria y el desanclaje de expectativas (pérdida de fe). Se trata de un proceso en el cual la inflación pasada dicta la futura, impulsada por la indexación inercial de los precios y la pérdida de confianza en el valor del dinero.
Ambos fenómenos, aunque operan en sintonÃa para perpetuar el ciclo, brotan de fuentes distintas. La memoria inflacionaria es, en esencia, un mecanismo de defensa ciudadana que se alimenta del pasado.
Nace de la indexación –formal o informal– de los contratos, donde alquileres, salarios y tarifas se fijan mirando de reojo el Ãndice de Precios del mes anterior, y de un aprendizaje adaptativo en el que la sociedad, tras años de crisis, automatiza el aumento de precios por mero hábito de supervivencia.
Por su parte, el desanclaje de expectativas se alimenta de la desconfianza en el futuro y tiene una raÃz estrictamente institucional. Emerge cuando el Banco Central destruye su credibilidad ante el mercado al incumplir sistemáticamente sus metas, y se profundiza ante la dominancia fiscal; es decir, ese financiamiento monetario del déficit que advierte a los agentes económicos que mañana habrá más dinero emitiéndose sin respaldo.
Al perderse el mapa institucional, las expectativas flotan a la deriva y la sociedad adopta un ancla informal, mudando su referencia de valor hacia la cotización de la divisa.
Al perderse el mapa institucional, las expectativas flotan a la deriva y la sociedad adopta un ancla informal, mudando su referencia de valor hacia la cotización de la divisa.
El caso venezolano: anatomÃa de una anomalÃa
En Venezuela, este marco teórico se manifiesta de forma extrema y estructural. A pesar de los intentos de estabilización mediante la intervención cambiaria con reservas internacionales y una dolarización de facto que frenó los picos hiperinflacionarios históricos, la inercia sigue dictando la........
