HungrÃa derrotó a Orbán, no al sistema: Venezuela debe tomar nota, por Steven E. Hendrix
HungrÃa derrotó a Orbán, no al sistema: Venezuela debe tomar nota, por Steven E. Hendrix
HungrÃa acaba de demostrar algo que muchos asumÃan imposible: un hombre fuerte profundamente atrincherado puede perder en las urnas. Después de 16 años en el poder, Viktor Orbán fue derrotado de manera decisiva, y los votantes otorgaron una supermayorÃa parlamentaria a su rival, Péter Magyar.
El resultado no fue cerrado. Pero su verdadero significado no radica únicamente en la derrota, sino en lo que revela: incluso un sistema diseñado para favorecer a quienes controlan el poder puede producir cambio, siempre que las instituciones que rodean el voto aún permitan que ese cambio ocurra.
Orbán no solo gobernó HungrÃa. La transformó. Durante más de una década, construyó un sistema polÃtico que fusionó partido, Estado y economÃa en una estructura duradera de control, preservando las formas externas de la democracia mientras reducÃa progresivamente el espacio para una competencia genuina.
Las reglas electorales fueron ajustadas. La propiedad de los medios se concentró. Los recursos públicos fluyeron hacia redes leales. Los tribunales, antes independientes, fueron alineados más estrechamente con el poder ejecutivo. No fue la abolición de la democracia, sino su transformación. Las elecciones continuaron. La oposición participó. Pero el terreno se inclinó de manera tan consistente en una sola dirección que los resultados se volvieron crecientemente previsibles.
Ese modelo trascendió a HungrÃa. Se convirtió en una plantilla para lÃderes que buscaban mantener legitimidad democrática........
