Hacia una transición tutelada: el poder en la Venezuela de 2026, por Richard Casanova
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La captura de Nicolás Maduro y el ascenso del gobierno interino de Delcy Rodríguez configuran un escenario que pudiéramos llamar de «liberalización autocrática», caracterizado por la inocultable tutela externa de los Estados Unidos, algo que la «revolución» intenta disimular con la clara lógica de preservar sus fuerzas.
El otro rasgo inocultable del momento es una irresponsable y muy peligrosa fragmentación de las fuerzas opositoras, algo realmente insólito. Este cuadro plantea serias interrogantes sobre la viabilidad de una democratización plena frente a una mutación del autoritarismo hacia modelos de coexistencia pragmática.
El interinato oficialista procura manejar la coyuntura hacia lo que Andreas Schedler define como «autoritarismo competitivo», con la aspiración de inaugurar una nueva etapa de la revolución, sin Maduro, quien pasará a protagonizar al malo de la película.
Por eso el gobierno interino de Delcy Rodríguez sostiene un discurso como quien recién llega al poder y con los 500 millones de dólares que ingresarán por concepto de petróleo, ahora prometen hacer lo que no hicieron en 25 años. Repentinamente olvidaron que solo entre 1999 y 2014, cuando no existían las malvadas sanciones, manejaron ingresos superiores a los 950.000 millones de dólares.
¿Qué pasó? Los recursos se evaporaron, enriqueciendo obscenamente a la burocracia revolucionaria y empobreciendo dramáticamente a los venezolanos, dejando como resultado la ruina del país y una profunda crisis social de dimensiones humanitarias.
Sin duda,........
