El reto no es tener más hijos, sino ampliar derechos, por Paula Narváez Ojeda
El reto no es tener más hijos, sino ampliar derechos, por Paula Narváez Ojeda
Tener hijos o no, decidir cuándo y cuántos tener son algunas de las decisiones más Ãntimas en la vida de una persona. Para que esas decisiones sean verdaderamente libres, deben existir las condiciones para hacerlas realidad.
Desde esta perspectiva debemos comenzar la conversación sobre el cambio demográfico en América Latina y el Caribe. En las últimas décadas, cada generación ha tenido en promedio menos hijos que la anterior. No ha sucedido de la misma manera en todos los paÃses ni al mismo ritmo; como tampoco entre ciudades, provincias o pueblos dentro de un mismo paÃs.
En los años cincuenta, las mujeres latinoamericanas y caribeñas tenÃan, en promedio, entre 5 y 6 hijos e hijas. Varias décadas después, ese número se ha reducido a menos de 2. En solo 70 años, la fecundidad en la región ha descendido 69%, según datos de Naciones Unidas. Al mismo tiempo, la esperanza de vida aumentó, asà como la proporción de personas mayores.
Parte de esta transformación refleja grandes avances del desarrollo. Las personas viven más años, las mujeres tienen mayor autonomÃa, existen mayores posibilidades de decidir sobre la vida reproductiva y se ha ampliado el acceso a métodos anticonceptivos.
El cambio se da a velocidades distintas
El informe Análisis de la Situación de la Población Regional. Resiliencia Demográfica en América Latina y el Caribe, publicado por el Unfpa en América Latina y el Caribe, muestra la diversidad detrás de los promedios regionales: los paÃses de la región se encuentran en cuatro momentos distintos del cambio demográfico.
Por ejemplo, paÃses como Bolivia, Guyana y Honduras todavÃa tienen poblaciones jóvenes y una fecundidad por encima de 2,1 hijos por mujer, en torno al denominado nivel de reemplazo poblacional, un crecimiento moderado y una ventana del bono demográfico abierta. Mientras que paÃses como Cuba, Curazao, Dominica y Uruguay se encuentran en el otro extremo, con poblaciones envejecidas, una fecundidad baja, envejecimiento avanzado y un crecimiento nulo o negativo.
Entre los dos extremos hay muchos paÃses en........
