El desafÃo de gobernar un clima cambiante, por José Luis Sampietro
El desafÃo de gobernar un clima cambiante, por José Luis Sampietro
Durante siglos, la humanidad construyó su desarrollo sobre una premisa aparentemente inquebrantable, que se basa en que el pasado era la mejor herramienta para anticipar el futuro.
Los agricultores sembraban siguiendo calendarios transmitidos por generaciones; los ingenieros diseñaban puentes, carreteras, represas y sistemas de drenaje utilizando registros históricos de lluvias y caudales; las ciudades definÃan sus planes de expansión considerando zonas que, según la experiencia, nunca se inundaban, bajo el concepto de que la naturaleza tenÃa ciclos y que esa propiedad cÃclica de los fenómenos naturales permitÃa planificar.
Hoy esa lógica comienza a resquebrajarse, y no porque la ciencia haya dejado de comprender el clima, sino porque el propio sistema climático está cambiando.
Investigaciones recientes, entre ellas las desarrolladas por cientÃficos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), advierten que el calentamiento global está modificando las condiciones sobre las cuales funcionan los modelos tradicionales de predicción.
El problema no radica únicamente en que existan más eventos extremos, sino en que muchos de ellos ocurren fuera de los patrones históricos que durante décadas sirvieron como referencia para diseñar infraestructuras, planificar cultivos o estimar riesgos.
La atmósfera es un sistema caótico por naturaleza, en donde pequeñas variaciones pueden producir resultados completamente diferentes. Cuando la temperatura global aumenta, la atmósfera almacena más energÃa y más vapor de agua, intensificando la interacción entre océanos, corrientes de aire y sistemas de presión.
Como consecuencia, los lÃmites de predictibilidad comienzan a reducirse. Un estudio de la Universidad de Stanford mostró que, bajo escenarios de mayor calentamiento, la capacidad de hacer pronósticos meteorológicos confiables podrÃa disminuir incluso en escalas de pocos dÃas.
Como consecuencia, los lÃmites de........
