Primero la inflación: la secuencia que no se puede volver a ignorar, por Asdrúbal Oliveros
Primero la inflación: la secuencia que no se puede volver a ignorar, por Asdrúbal Oliveros
La economÃa venezolana hoy vive una paradoja incómoda: hay más actividad que hace unos años, pero cada dÃa somos más pobres en términos reales. Crecer sin estabilidad de precios no es progreso; es apenas una ilusión que se desvanece en la caja registradora o en el dÃa a dÃa de los ciudadanos.
El dato es contundente. Venezuela cerró 2025 con una inflación cercana a 500%, en el umbral de la hiperinflación. Y lejos de corregirse con claridad, en 2026 la dinámica sigue siendo agresiva: marzo terminó con un inflación anual en bolÃvares de 650% y en dólares de 36%. Al mismo tiempo, el paÃs se mueve en un contexto petrolero más favorable que abre una ventana de ingresos extraordinarios. Es decir, conviven deterioro interno y oportunidad externa.
Aquà no hay espacio para matices: la prioridad número uno de los próximos meses debe ser bajar la inflación. No es un tema técnico ni un debate académico. Es la condición mÃnima para que cualquier otra variable económica como inversión, consumo y crédito tenga sentido.
Porque la inflación en Venezuela no es solo un fenómeno monetario. Es una combinación de expectativas desancladas, debilidad institucional y, sobre todo, un problema cambiario profundo. Cuando el tipo de cambio pierde referencia, los precios dejan de responder a costos y empiezan a responder al miedo y las expectativas. Es un escenario de “sálvese quien puedaâ€. La expresión de todo eso es la depreciación del tipo de cambio y la evolución de la brecha cambiaria.
Cuando empresas y comercios anticipan que el bolÃvar seguirá perdiendo valor, ajustan precios incluso antes de que ocurra el movimiento. Es una lógica defensiva, racional en un entorno inestable, pero con un efecto agregado claro: inflación persistente y destrucción del poder........
