No basta con ser el equipo más divertido del mundo
No basta con ser el equipo más divertido del mundo
Flick ejerció la autocrítica en la goleada al Levante / Enric Fontcuberta
Hacía muchos años, y quizás décadas, que no veíamos un Barça tan rápido, tan dinámico, tan alegre, tan versátil… y tan divertido. Lo diremos muy bajito, cruzando los dedos para no romper el hechizo, pero por momentos los viejos del lugar recordamos sensaciones de la primera temporada de Guardiola. Son palabras mayores, tan mayores que casi es un tabú pronunciarlas, pero este equipo recuerda en estos primeros partidos a aquel equipo que se comía al mundo, que devoraba a sus rivales y que finiquitaba los partidos en apenas unos minutos. Cierto, es todavía muy temprano, pero el fútbol es y será siempre un deporte de sensaciones muy por encima de cualquier estadística, y hoy el Barça de Flick exhibe una confianza y una superioridad que no queda reflejada fielmente en ninguna clasificación, por mucho que sume la friolera de veintiséis goles y seis victorias en los primeros seis........
