La guerra de la inteligencia ya ocurrió dos veces
La noche del 1 de mayo de 1893, doscientas mil bombillas se encendieron al mismo tiempo sobre la Exposición Universal de Chicago. La gente lloró. La corriente que las alimentaba no era de Thomas Edison, el hombre más famoso del mundo, sino de George Westinghouse, que había ofrecido la mitad del precio. Edison perdió la guerra de las corrientes y fue apartado de la empresa que llevaba su nombre. Westinghouse la ganó y los bancos lo sacaron de la suya en 1907. Nikola Tesla, que tenía razón, murió solo en un cuarto de hotel. La corriente alterna ganó. El sistema ganó. Los hombres, casi todos, perdieron.
Cien años después, la guerra se repitió con otro nombre. IBM le compró un sistema operativo a un muchacho de veinticinco años llamado Bill Gates, que puso una cláusula que parecía irrelevante: la licencia no era exclusiva. IBM construía máquinas; Gates construía el estándar. Steve Jobs hizo lo........
