Los presidentes siempre están enterados de todo… (hasta que la realidad los exhibe)
“El poder no se mide por lo que se declara, sino por lo que se controla”.Michael Mann
“El poder no se mide por lo que se declara, sino por lo que se controla”.
“Cuando la información se fragmenta, la autoridad también”.James March
“Cuando la información se fragmenta, la autoridad también”.
“Todos los presidentes saben lo que sucede siempre”.Andrés Manuel López Obrador
“Todos los presidentes saben lo que sucede siempre”.
¿De verdad? Porque viendo a Claudia Sheinbaum en sus mañaneras, la sensación es exactamente la contraria: cada vez llega menos preparada, más reactiva, más incómoda en su propio papel. Y no, no es percepción aislada. Es patrón.
Entonces la pregunta deja de ser retórica: si los presidentes están enterados de todo, ¿por qué la presidenta parece enterarse tarde? ¿Quién está filtrando, reteniendo o, peor aún, administrando la información que le llega? Porque gobernar sin información no es austeridad republicana: es ceguera estratégica.
Gobernar así —con cara de “me acabo de enterar”— no es estilo, es síntoma.
En teoría, el Estado moderno funciona como una maquinaria de información: recolecta, procesa y decide. Es, en palabras de Max Weber, una estructura racional-burocrática donde la previsibilidad es condición de poder. En la práctica mexicana, sin embargo, la burocracia parece operar como teléfono descompuesto: la información llega tarde, mal… o estratégicamente mutilada. Y cuando eso ocurre, el poder deja de anticipar y se limita a........
