Cuando la vida privada se vuelve trabajo
Hubo un momento en que la vida privada era precisamente eso: privada. No todo se decía, no todo se mostraba, no todo tenía que explicarse. Existían espacios que no estaban destinados a ser vistos, ni medidos, ni compartidos.
Hoy, en cambio, cada experiencia parece contener un potencial oculto: convertirse en contenido.
Viajar ya no es solo viajar. Comer fuera no es solo disfrutar. Estar en pareja, convivir en familia, atravesar una pérdida o celebrar un logro… todo puede transformarse en algo que otros consumen. La línea entre vivir y producir se ha vuelto cada vez más difusa.
En la economía........
