menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Brasil no se arrodilla

28 0
09.05.2026

Trump ha descubierto que Brasil no es patio trasero de nadie

La política internacional atraviesa uno de esos momentos donde las sonrisas diplomáticas esconden choques de poder mucho más profundos de lo que aparentan. Y cuando Donald Trump afirma que su reunión con Luiz Inácio Lula da Silva “transcurrió muy bien”, conviene desconfiar de inmediato de la aparente cordialidad. Porque si algo caracteriza al presidente estadounidense es que rara vez habla desde la simple cortesía: habla desde el cálculo, desde la presión y desde la lógica del poder. Más aún cuando se trata de Brasil, la única potencia real de América Latina y quizá el único país de la región con tamaño suficiente para sentarse frente a Washington sin asumir automáticamente postura subordinada.

El encuentro entre Trump y Lula ocurre en medio de un reacomodo global cada vez más agresivo, donde las grandes potencias volvieron a disputarse abiertamente mercados, rutas comerciales, recursos estratégicos y zonas de influencia. Estados Unidos intenta recuperar control político y económico sobre lo que históricamente consideró su patio trasero hemisférico, mientras China continúa avanzando silenciosamente mediante inversiones, financiamiento, infraestructura y penetración comercial en América Latina. Y en el centro exacto de esa disputa aparece Brasil: gigante territorial, potencia agrícola, potencia energética, potencia minera, mercado gigantesco y actor diplomático imposible de ignorar.

Trump regresó al poder decidido a revivir su receta favorita: nacionalismo económico agresivo, proteccionismo, presión comercial y aranceles convertidos en armas políticas. Lo hizo con China durante su primera presidencia. Lo hizo con Europa. Lo hizo con México. Y ahora pretende extender nuevamente esa lógica hacia cualquier país que no acepte alinearse dócilmente a la doctrina de “Estados Unidos primero”. Brasil no escapó a esa dinámica. Washington endureció medidas comerciales, elevó presión sobre exportaciones estratégicas brasileñas y dejó claro que la nueva Casa Blanca ya no pretende........

© SDP Noticias