El medio tiempo que incomodó al poder
Independientemente de gustos musicales, afinidades generacionales o preferencias de género, hay que decirlo con claridad: el espectáculo de medio tiempo encabezado por Bad Bunny durante el Super Bowl 60 no fue un show más. Fue, probablemente, una de las performances con mayor peso político, simbólico y cultural de la historia reciente del evento deportivo más visto del planeta.
Y eso, en un contexto donde los discursos antiinmigrantes, las políticas de persecución y la estigmatización de comunidades latinas y afrodescendientes han vuelto a ocupar el centro del debate público en Estados Unidos, no es un dato menor.
Durante décadas, el medio tiempo del Super Bowl ha sido un escaparate de entretenimiento diseñado para no incomodar: grandes figuras, nostalgia, espectáculo pulido y mensajes cuidadosamente neutralizados. Sin embargo, desde hace algunos años esa lógica empezó a resquebrajarse.
La aparición de artistas que........
