El enchufe de casa
Imagina el enchufe de tu casa. No una estación de carga especializada, no una instalación industrial, no una inversión adicional de miles de pesos. El enchufe de tu casa. Ahí arranca una de las apuestas más interesantes que ha hecho el Estado mexicano en materia de transición energética: no diseñar para quien ya tiene, sino para quien todavía espera.
Olinia ya bajó del Power Point a la realidad. Un grupo de ingenieros, investigadores y estudiantes de instituciones públicas —IPN, TecNM, centros de investigación de la Secihti, con apoyo de la UNAM— pasó dieciocho meses construyendo algo que México no había hecho antes: un vehículo eléctrico desarrollado desde instituciones públicas mexicanas, con lógica propia, para problemas propios. Seis pasajeros con cinturón. Cabina cerrada. Resistente a charcos. Cincuenta centavos por kilómetro. No compite con Tesla ni con la Cybertruck; hacer esa comparación es un desplante de soberbia aspiracional que ignora cómo se mueve el verdadero México;........
