El eco del descontento global: lecciones de las calles para México
En las calles se mide la verdadera temperatura de las democracias. De Francia a España, de Italia a Portugal, las protestas expresan el malestar de ciudadanos golpeados por el encarecimiento de la vida, la precariedad laboral, la crisis de la vivienda y el deterioro de los servicios públicos. Mientras, en Estados Unidos, la confrontación política y las movilizaciones contra las decisiones del gobierno exhiben a una sociedad profundamente dividida.
México no se queda al margen de esta corriente de inconformidad. Las protestas que se multiplican plantean una interrogante que el gobierno no puede seguir esquivando: ¿cuánto descontento necesita acumular una sociedad para que sus autoridades dejen de justificarse y comiencen a gobernar?
Promesas que chocan con la realidad
El denominador común de las manifestaciones es la pérdida de confianza en gobiernos que prometieron representar al pueblo y transformar la vida pública pero que, en la realidad, ni siquiera responden a demandas concretas.
El populismo llegó al poder ofreciendo soluciones sencillas a problemas complejos, dividiendo a la sociedad entre el pueblo y sus adversarios, y presentando al líder como........
