Trump, el liderazgo que incomoda
El discurso sobre el Estado de la Unión del presidente Donald Trump no fue simplemente una pieza retórica para consumo de sus gobernados. Fue una reafirmación de poder. Y eso (el poder ejercido sin complejos) es precisamente lo que incomoda a buena parte de la comentocracia mexicana.
Trump volvió a colocar sobre la mesa una premisa que en ciertos círculos progresistas se considera casi herética: la paz no es producto de la debilidad, sino de la fuerza. “Peace through strength is not a slogan; it is policy”, sostuvo. No es una frase nueva en la tradición estratégica estadounidense, pero sí una que hoy marca contraste con una etapa internacional caracterizada por ambigüedades, vacilaciones y retrocesos. El mensaje es claro: Estados Unidos no renunciará a su capacidad disuasiva ni a su liderazgo hemisférico. Nunca lo ha hecho, simplemente a veces, lo disimula.
En materia migratoria, el presidente insistió en una idea que sintetiza su visión soberanista: “A nation without borders is not a nation”. Más allá de simpatías o antipatías, los datos muestran que el endurecimiento de los controles fronterizos y........
