El vocabulario del embudo educativo
Los sistemas e instituciones educativas han generado o establecido, desde hace décadas, con y sin menoscabo del derecho a la educación (Artículo 3 de la Constitución Política), rigurosos esquemas de selección de sus integrantes, tanto de su personal docente como de sus estudiantes. Prácticamente, dichos esquemas se han convertido en verdaderos embudos educativos y sociales. Pero ¿Cuáles son los significados implícitos y ocultos de los procesos de selección en estas instituciones? ¿Cuáles son los términos, conceptos, categorías o palabras que usan las instituciones y la sociedad para referirse a estos procesos de segregación, implícita y explícita, en el ámbito de la educación?
Para el caso del ingreso o en los procesos de admisión de las y los futuros estudiantes a las instituciones de educación superior (UNAM, IPN, UAM, UPN, COLMEX, UACM, sistemas de educación tecnológica, sistema Benito Juárez, Universidad Rosario Castellanos, etc.), o para los contextos de ingreso al servicio público de la docencia (en la SEP, la USICAMM o el Servicio Profesional Docente, en su momento), del sector educativo básico, a las y los solicitantes de ingreso, a través de exámenes o de cursos propedéuticos (de selección interna o procesos “naturales” de selección), se les ha nombrado o denominado, entre otros términos, como “aspirantes”, “candidatos”, “estudiantes solicitantes”, “jóvenes”, “bachilleres”, “alumnas o alumnos”, “chavas o chavos”, “egresados” de escuelas normales u otras, que tienen interés en formar parte de alguna comunidad educativa.
“El rector Lomelí Vanegas solicitó que mañana, martes 4 de agosto, se publique y difunda en los medios oficiales de la UNAM la información sobre........
